Cuando los enviados de dios llegaron a Sodoma el Lot estaba sentado en la puerta de su casa regando el caviar, cuando los vio y habiendo aprendido las mañas de su tío pa quedar bien, se levanto y corrió a su encuentro,
--¿Que onda como están? Han de venir muy cansados, pásenle a mi casa pa que coman y descansen y mañana le siguen pa donde vallan,..
--No --dijeron ellos,-- tu casa tiene chinches, mejor nos quedamos en la plaza
Pero como creen, si mi casa esta muy bien, además tengo buena botana y del mejor vino quédense acá porque en la plaza esta de la chingada, aquí roban calcetines sin quitarles los zapatos, de a neta, les roban la leche del café y ni cuenta se dan, esto esta mas cabrón que Tepito yo se lo que les digo,…
Chido buena onda puesnn,, se quedaron en la casa de Lot pero antes de que empezaran a hincarle el diente a las tortas y los tamales llagaron todos los hombres de Sodoma que no han de haber sido tantos si no, no cabrían en este relato y bueno le dijeron a Lot,
--a ver saca a esos dos que tienes escondidos en tu casa porque ahora mismo les vamos a dar cranck, -- el Lot salió cerrando la puerta atrás de el, y les digo,
--no mamen güeyes, esto se va a poner cabrón, no saben con quien se están metiendo, mejor miren, tengo dos hijas en edad de merecer y están bien buenas y todavía están virgencitas, apenas se van a casar, se las voy a traer pa que hagan lo que quieran con ellas pero con estos compas no se metan, porque son peor que “los zetas”.
--Han de ser del abecedario completo o del “yunque” o de lo que tu quieras, pero están en nuestra ciudad y tu también eres extranjero así que ahora les vamos a partir su madre a todos, --pero en eso salieron los dos fuereños y “a ver cabrones pos que train?” les pusieron una chinga marca “el cielo” que los hizo ver mas que estrellitas, luego se voltearon con el Lot y le dijeron,
--nomas porque te portaste buena onda con nosotros te vamos a dejar que te vallas, agarra tus cosas y llévate contigo a tus hijas y a tus futuros yernos, -- pero ellos no quisieron seguirlo, quizá todavía estaban encabronados porque les había ofrecido sus viejas a otros güeyes, pero los hombres aquellos le dijeron
--ya vete güey llévate a tus hijas y a tu vieja por que en la madrugadita van a caer las bombas por acá y si estas te va a cargar la huesuda, y no se te olvide que no tiene que voltear para nada, --pero la mujer de Lot era bien chismosa, no se aguanto las ganas de echar una miradita y tómala carajo se convirtió en estatua de sal.
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